One Lovely Blog Award

¡Nos han nominado! ¡Nos han nominado!

One lovely blog award

Lo dicho, Happy Words ha sido nominado al premio “One Lovely Blog Award“. Lo primerito de todo dar las gracias a Elena de Midnight in Translation por la nominación y felicitarla también por su blog que sabe me gusta mucho. Ha empezado hace nada y ya tiene entradas muy interesantes publicadas. ¡Gracias guapa!

Bueno, ¿qué es eso del “lovely award”?. Se trata premio/juego que funciona de la siguiente forma. Una vez nominado uno tiene que:

1. Responder a las preguntas planteadas por su autor (aquí abajo).

2. Nominar a otros once blogs y plantear sus propias preguntas (más abajo todavía).

Estas son las normas oficiales:

  • Agradecer el premio a quien te lo ha otorgado.
  • Contestar a las once preguntas que incluye en su entrada.
  • Otorgar el premio a otros once blogs.
  • Redactar once preguntas nuevas para que esos blogueros las contesten.
  • Informar del premio a los blogueros premiados a través de las redes sociales.
  • Visitar los blogs que han sido nominados además del tuyo.

La verdad que la cadena es genial y me lo estoy pasando pipa leyendo todos los blogs nominados.

Así que aquí van mis respuestas:

1. ¿Cuándo supiste que querías dedicarte a la traducción?

Creo que fue allá por primero de bachiller hacia final de curso. Nos hablaron de la carrera en una charla de orientación y ahí pensé: ésta es la mía. Me había planteado filología inglesa porque me gustaban los idiomas pero no me acababa de convencer. Cuando me enteré de que había una carrera en la que podías escoger varios idiomas y además formarte como intérprete, se me abrió el cielo. Luego cuando me dijeron la nota de corte, se me cayó encima, jaja.

2. ¿Qué idea tenías sobre este mundo antes de adentrarte en él?

Antes de conocer la carrera la verdad que muy poco. Luego durante esos años de bachillerato me fui informado mejor. Aunque tenía claro que no era suficiente con saber idiomas para traducir, sí es cierto que tenía una visión mucho más simplista de lo que es traducir. Recuerdo también que los programas como Trados fueron un auténtico descubrimiento cuando llegué a primero. Últimamente con las redes sociales me he integrado cada vez más en el gremio y no ha parado de sorprenderme para bien. Veo compañerismo, buen rollo y cachondeo todos los días, como debe de ser.

3. ¿Cuál es tu mejor experiencia relacionada con los idiomas?

Pregunta difícil…mi mejor experiencia. ¡No puedo quedarme con una! Quizás no la mejor pero la primera vez que fui a Francia en la ESO de intercambio. Me parecía genial poder comunicarme y entender a otra gente en un idioma que solo había vivido desde el punto de vista académico. Te hace sentir especial. Viajar a un sitio y poder comunicarte con la gente en su idioma me parece algo muy gratificante. Ahora que estoy en China me pasa un poco lo mismo, es una sensación que nunca se pierde. El otro día vi una serie que dios sabe por qué, se entendía muy bien. Luego te quedas pensando y dices, ¡dios mío, una serie en chino y me estoy enterando de lo que dicen! Magia pura oye.

4. ¿Y la peor?

Por más que pienso no la encuentro. Por decir algo recuerdo quizás una mala sensación cuando llegué a Inglaterra de Erasmus y todos los “internacionales” en la universidad tenían mejor nivel de inglés que yo: alemanes, portugueses, franceses…cuesta soltarse cuando incluso los extranjeros hablan con tanta naturalidad y tu vienes con tu inglés “de aquella manera”. Pero nada, se pasó pronto, lo que tardé en conocer a los españoles. :P

5. ¿Qué te hizo elegir tu combinación de lenguas?

La pregunta del millón. Pues no lo recuerdo bien. El inglés porque siempre me ha gustado, no me llegué a plantear entrar por francés aunque llevaba varios años estudiándolo. Tengo todavía un asunto pendiente con ese idioma. Luego mi hermana dice que fue ella quien me propuso lo del chino. Supongo que al principio buscaba una lengua rara y me dejé llevar por eso de “el idioma del futuro”. Luego no había quien me sacara la idea de la cabeza y a Barcelona que me fui persiguiendo el “sueño chino”, que no es el mismo del que tanto nos habla nuestro querido Xi Jinping.

6. ¿Qué proyectos tienes en mente?

Depende del día y hora en que me lo preguntes. Por ahora acabar mi contrato como profesora de inglés que finaliza el año que viene y seguir combinándolo con algunos proyectos de traducción que me van saliendo. Aunque he descubierto que la enseñanza me gusta (siempre había descartado de pleno ser profesora), no puedo vivir sin traducción/interpretación.

Mi objetivo es quedarme en China como mínimo mínimo hasta tener un nivel suficiente para interpretar y luego hacer un máster de interpretación de conferencias aquí o quién sabe si empezar a trabajar directamente. Desde que he llegado me ha empezado a llamar mucho la atención el tema de la interpretación en el mundo de los negocios. Existe una gran necesidad de mediación intercultural y creo que no se le da la importancia que merece.

7. ¿Qué haces para desconectar del trabajo?

Últimamente tengo poco tiempo libre y hago malabares entre alguna actividad física/leer/estudiar chino/vida social. En cuanto a lo primero aquí en China he hecho un poco de todo: salir a correr, fútbol, bádminton, baile tradicional chino… Depende de lo que tenga a mi alcance en la ciudad en la que esté (llevo unos mesecitos de mudanzas…). En la ciudad en la que estoy ahora he descubierto un gimnasio cerca de casa que tiene muchísimas clases dirigidas y me apunto a todo: latinos, una especie de r&b con toques chinos, pilates, step…

8. Si no hubieses sido traductor, ¿a qué te habrías dedicado?

La verdad que no lo sé, suena a tópico pero no me imagino haciendo otra cosa. O traductora o cultivar amapolas en un pueblo de Nepal. Hubo una época (dios mío, iba a escribir “cuando era joven”) en la que quise dedicarme a la política, hasta que mi padre durante una campaña electoral me llevó a tres mítines (PP, PSOE, BNG) por petición mía y vi que aquello no iba conmigo. Son una vergüenza.

Desde muy pequeña siempre me ha gustado mucho escribir y me veía también en carreras como periodismo o comunicación audiovisual. Yo creo que al final he acabado escogiendo la que lleva dentro un poquito de todas ellas, que es lo que me gusta, hacer siempre un poco de todo.

9. Cuéntanos 3 manías que tengas.

Mmm…¿Relacionadas con la traducción? A ver…para traducir me quito siempre el reloj y pongo el teléfono boca abajo para no ver ninguna lucecilla que me distraiga. Supongo que es un tema de comodidad y concentración porque hacía lo mismo para estudiar.

Como no se me ocurren más de traducción una de mis rutinas: tengo una necesidad imperiosa de que cuando camino con alguien, éste o ésta vaya a mi derecha. Poquita gente lo sabe (ahora más) y a menudo me cambio de posición sin que se den cuenta. Hace años que lo hago pero no sé a qué se debe. Manías, vamos.

10. Un sueño por cumplir.

Vivir en África. No sé cuándo, pero algún día tiene que ser sí o sí. Y si ya es trabajando en la sede de la ONU en Nairobi ni te cuento. Por soñar que no quede.

11. ¿Te entretienes viendo fotos de gatitos y perritos?

Esta pregunta es taaaaan de traductores. La verdad que no. Ni siquiera nuestros queridos patitos :P

Aquí van los blogs que he escogido, como mis lecturas están divididas entre la traducción y la cultura  y vida en china, así lo están también mis elecciones:

Superyuppies: vale no es de traducción ni de cultura china, pero es tan “lovely” que no podía faltar.

LaoWai (老外): aunque lo descubrí cuando su autora se volvía para España, tiene entradas fantásticas y sé que pronto nos dará más.

TraducThor: sé que ya está nominado por ahí pero no podía dejarlo pasar, disfruté muchísimo con sus entradas sobre publicidad sexista que estaban curradísimas y ahora lo leo siempre.

Cartas desde China: por lo que me he podido reír con la última entrada y porque me encantó la de “El bulo de la demanda exagerada de profesores de Español en Brasil y en China”, que fue así cómo descubrí el blog.

A word in your ear: porque aprendo muchísimo con Lourdes en cada entrada y me encantan sus vídeos acompañados de textos de los autores.

Irene traduce: es un blog de lo más cuqui. Aunque últimamente nos tiene abandonaícos (seguro que por una buena causa) me encanta la naturalidad con la que escribe. A ver si se anima a publicar pronto. :D

Translation, interpreting and other lingüistic matters: Olatz me parece una de esas personas que se está moviendo y trabajando muchísimo. Todas sus entradas son interesantes y muy documentadas.

El blog de Smith de la Fuente: me encanta el diseño del blog y las entradas son majísimas todas. Las citas de los lunes me gustan mucho. Tiene que estar en los “lovely” sí o sí.

Mots Mêlés: otro que parece estar en parón seguro que más que justificado pero que no puede faltar aquí. Me gusta mucho cómo escribe y la pasión que muestra por la traducción.

La prueba de lo ajeno: sé que ya la han nominado por ahí pero me encanta Nieves. Sus entradas directas, sarcásticas, informativas o emotivas. O todo junto. Es de los primeros blogs que me “engancharon” de verdad.

Rumbo aleatorio: lo he descubierto hace poco y ya me he leído la mitad del blog. Su última entrada me ha encantado no, lo siguiente. Simple y bonita. Es China vista desde dentro. Además tiene distintas entradas sobre viajes muy útiles.

Aquí van mis preguntas:

1. ¿Qué te llevó a abrir un blog?

2. ¿Ha tenido algún beneficio en tu carrera profesional?

3.. ¿Qué es lo más raro que te ha sucedido relacionado con los idiomas?

4. ¿Por qué traducción e interpretación/China?

5. ¿Qué le dirías a alguien que acaba de terminar la carrera/se quiere venir a vivir a China?

6. ¿Dónde te ves dentro de diez años?

7. ¿Con qué entrada has disfrutado más escribiendo?

8. ¿Cómo fue tu primer encargo/primera vez que visitaste China?

9. ¿Qué herramientas utilizas para leer los blogs que sigues? En caso de ser Google Reader, ¿has pensado ya a cuál te pasarás cuando cierre?

10. ¿Qué haces para desconectar?

11. ¿Cuál es la mayor satisfacción que te ha aportado el blog?

Aquí queda esto, hasta la próxima.

Cómo trabajar en China y no morir en el intento (parte II). El después.

Aquí llega la parte más esperada,  “el después”.

Tras mi último reencuentro en mucho tiempo con algunas gentes en Barcelona y un poco de sangría, llegó el día. Conocí a Irene en el aeropuerto y  por arte de magia en la escala de Rusia ya nos moríamos de risa imaginándonos la vida de nuestros compañeros de viaje y qué pasaría si le pedía matrimonio al mafioso ruso que llevaba sentado a mi lado. Esa sería la primera de muchas de las historias que nos montamos a diario. Cuando llegas a un país en el que te enteras de la misa la mitad una tiene que darle sentido a todo lo que ocurre a su alrededor de alguna forma. Yo creo que es simplemente instinto de supervivencia, ya sabéis, la naturaleza es sabia. Y eso hacemos nosotras montándonos nuestras películas. -¿Oye no acaba de decir que no le gusta nada el profesor este? – ¿En serio? Yo pensaba que seguían hablando del pescado tía… Hemos llegado a reconstruir conversaciones enteras con cuatro palabras clave y unos cuantos gestos. Lo que pasa es que luego cuando se trata de algo serio ya no recordamos si esa parte de la conversación era lo inventado o lo que entendimos de verdad. Pero eso ná, un poquito más de caos al caos, para hacerlo más emocionante y eso.

En fin que me lío, llegamos a China el 01 de Febrero de 2013:

Lo que nosotras pensábamos que íbamos a hacer en China: llegar, pasar el fin de semana en Pekín visitando a un par de amigos (qué bonito es viajar tan lejos y tener un trozito de tu país allá a dónde vayas). Luego el lunes ir a nuestra ciudad de destino en Shandong a pasar las dos semanas de Año Nuevo chino tranquilamente (ja, tranquilamente, ¡qué inocentes por Dios!) para luego empezar a trabajar directamente (vocablo inexistente en el diccionario chino) en el colegio. Esos días viviríamos ya en nuestro piso porque la agencia de Barcelona se había “asegurado” de que teníamos ya alojamiento aunque empezáramos a trabajar más tarde.

Lo que nos dijeron que íbamos a hacer en China (una vez aquí): cuando llegamos a Pekín la agencia de Shanghai (recordemos que vinimos a través de dos agencias coordinadas Barcelona-Shanghai) nos dijo que antes de ir a la ciudad definitiva, pasaríamos las fiestas dónde estaba la oficina de la empresa china y allí haríamos la formación antes de irnos para la escuela. Esto sería en Tanggu, Tianjin, a hora y media de Pekín.

Lo que realmente sucedió: llegamos a Tanggu y lo que era “alojamiento asegurado” resultó ser que la empresa China no tenía ni majadera idea de que veníamos hasta que les avisaron un par de días antes. Me da a mí que lo que pasó aquí fue un poco el concepto chino de “tengo una extraña enfermedad que me impide decir que no directamente y entonces prefiero mentir”, es una enfermedad muy común en este país, de verdad. Eso sí, no se os ocurra decirles que sabéis que os han mentido, que estaréis haciendo que “pierdan cara” y ofendiendo al afectado, su familia y medio país si te despistas. Vale, prometo dedicar una entrada a este tema. Yo me imagino algo así: la de Barcelona insistiría en que queríamos ir ya, la china de la agencia por no decir que no le insistiría a la empresa y entonces la empresa diría que sí, que no se preocuparan, que el piso vamos, listísimo ya.

Lo que pasó entonces fue que como la oficina está en un hotel/apart-hotel (algo muy típico en China), nos arreglaron una de las habitaciones para las dos dentro de lo que era la oficina. Que la verdad no estaba mal, de manera temporal. En la puerta de enfrente vivía nuestro jefe Kevin, el cual no había podido volver a casa por Año Nuevo porque venían las dos lǎo​wài​ 老外 (guiris). Todo un drama para la familia porque aquí todo el mundo vuelve a casa por Año Nuevo. En fin. Aquí os presento a la “gran familia” que nos esperaba en Tanggu.

La gran familia

Presento, de izquierda-derecha, arriba-abajo. Nos os asustéis porque tengan nombre inglés, es muy típico que los chinos escojan nombre ingleses para hacer negocios y tratar con occidentales.

Irene: la que se monta las películas conmigo y me ha metido en todo este embolado. Desde que hemos llegado a China han subido las ventas de M&M’s.

Jackie: el traductor e intérprete de la compañía. El único que tiene buen inglés y una mínima noción de cultura occidental, todo un plus en este país. El día que nos recogió en la estación nos llevó a comer al Kentucky, creo que para intentar reconfortarnos de alguna forma. Me llevo el detalle en el corazón Jackie. :D

Profesora Zhang: la que lleva las cuentas de la empresa, limpia y es una cocinera excepcional. Habla un dialecto que no se le entiende ni papa pero nos cae bien porque no para de reírse. Un amor de mujer.

Profesora Wang: más conocida como “la loca”, majara perdida esta mujer. Allá en el fondo no tiene mal corazón. Eso sí, tiene un problema de hiperactividad grave y en cuanto entraba por la puerta de la oficina nos podía el día patas arriba.

Sara: al teclado.

Kevin: un cantamañanas, un liante de primera. Al principio pensábamos que era el jefe. Luego resulta que es el que se encarga de llevar el tema de los profesores y el jefazo es otro. El segundo día éramos sus “hermanas” del alma. Escápalle a forza pola boca.

Profesor Cui, “el pájaro”: el verdadero jefazo. Se ve que fue profesor o rector de universidad y la hermana es miembro del partido en Tianjin. Un hombre bastante callado pero de armas tomar, ya veréis por qué lo digo. Típico chino profundo que suelta citas de Mao Zedong y Confucio en las comidas y se callan hasta las moscas cuando habla.

Mister Du: un personaje en toda regla. Cuando nos recogió en la estación pensamos que era el taxista. Luego Jackie nos dice que es el vicepresidente de la empresa. Tras semanas de convivencia decidimos que su función es la de cocinero, echador de siestas profesional en el sofá, mano derecha de Kevin y efectivamente, taxista. En una conversación entendimos que había estado en la mafia pero don’t worry, before, not now. Just call him if you have any problem.

Lo primero que pensé después de un par de días con ellos: Ay mamita, dónde me he metido. ¿Querías caldo? Sete tazas. En fin el primer mes fue un poco lo que os contaba aquí.

Por suerte para nosotras y para nuestra salud mental pronto pasó el fin de año y llegó el momento de “empezar a trabajar”. Dos semanas antes de nuestra mudanza a Shandong los que trabajaban en la oficina de Shandong vinieron a Tanggu de visita, un par de reuniones durante el día y una cena de empresa cómo no. Eran tres chicas y dos chicos, todos jovencitos. Todos hablaban inglés. Se ocupaban de acomodar a los profesores en los pisos, los colegios… Dos  de las chicas eran TA (teacher assistant), las cuales tienen la siguiente función:

-Preocuparse de que el profesor esté contento con el piso y cualquier problema que pueda surgir, véase: internet, lavabo…. Envía informes diarios de las clases: alumnos que han asistido, tema tratado en la clase, evolución…

-Acompaña al profesor/a a las clases. Actúa de intermediario con la directora (el tema de las guarderías en China por lo que he visto es un negocio monopolizado por mujeres, digno de estudio) para horarios y estas cosas y además en las clases se preocupa de traducir cuando los niños no entienden. Así el profesor extranjero sigue siendo una figura completamente inglesa y nos aseguramos de que también los niños entiendan la clase.

Total, cena de empresa y karaoke. Baijiu, arroz y rock&roll. Cogorza monumental del jefe y uno de los chicos de Shandong que decidimos bautizar como Justin. Es el que mejor se llevaba con el jefe Kevin y pasaron toda la noche en fase de exaltación de la amistad. Se sucedieron numerosos brindis durante la cena que nos recordaban que más que una empresa ya éramos una familia feliz y que trabajaríamos muy nǔ​lì 努力 (duramente), que no es lo mismo que trabajar como un nú​lì 奴隶 (esclavo). En fin, atención a este grupito de Shandong porque dará que hablar más adelante en esta entrada. En el karaoke la cosa ya degeneró y acabaron cantando canciones de estas motivadoras para empresas con coreografía incluida.  That’s China.

Pocos días después llega Andy, una argentina andorrana que venía en busca de aventuras. Por aquella época llevábamos unas tres semanas en China y de trabajar…poquito. Nuestra rutina se basaba en el desayuno bufet de vez en cuando, el gimnasio del hotel, asistir a comidas/cenas de empresa…y poco más. El fin de semana siguiente firmamos el contrato. El cual teníamos apalabrado que la fecha sería desde el 20 de febrero puesto que aunque empezáramos a trabajar después por circunstancias de la vida y de la empresa, habíamos ido a China para empezar  por esas fechas. (Esto lo peleó nuestra agencia de Shanghai con ellos). Ahora empezamos con lo que sería el inicio de nuestra vida laboral aquí:

Lo que la empresa China nos dijo que pasaría: Iríamos las tres a hacer la formación a Shandong, que es dónde la empresa tiene sus profesores y sus escuelas, pero ese no sería nuestro destino final (vaya, otro cambio de destino, no sé por qué ni me parece raro). Andy volvería para quedarse en una guardería cerca de Tianjin y nosotras volveríamos para irnos al Polo Norte, también conocido como Shenyang.

Lo que realmente pasó:

Allá que nos fuimos para Shandong. Yo ya de los nervios porque mi visado caducaba esa misma semana, y aunque me lo iban a renovar en Tianjin resulta que pedían no se qué papeles que no tenían. Vamos que en Shandong tenían un guān​xi 关系 (enchufe) en la oficina de policía y mejor me lo hacía allí.

Tras un viajecito guapo guapo aparecemos en Shandong. Allí nos recibe nuestro taxista del alma alias Mister Du y la cara que se le quedó al ver nuestros maletones fue de infarto. Además este hombre no habla nadita de inglés pero de expresivo tiene un rato.

Llegamos, comemos y luego me llevan a pedir la renovación de visado, la cual tardará una semana. Después de eso nos llevan a las tres a un dúplex en el que viviremos con dos de las chicas de la empresa. Esto un jueves.

El viernes fuimos a la guardería que estaba a las afueras de la ciudad y vimos como un profesor filipino (aquí hay un montón de filipinos como profesores de inglés) preparaba a los niños para darles una clase de muestra delante de los padres por la tarde, así los padres quedan convencidos y sueltan el dinerito. Con preparar a los niños me refiero a darles la misma clase unas tres veces antes de la “demo class”, para que así respondan muy bien delante de los padres.

Pasó el fin de semana y llegó el lunes. Oye que no se qué problema hay con los profesores, hoy no vamos a la guarde. Llegó el martes. No hoy tampoco vamos, no os preocupéis. Recuerdo que martes por la tarde fuimos a correr y encontré este parque precioso en el que paramos antes de volver a casa.

Running

Atardecer

Recuerdo que volvía pensando lo pronto que me había enamorado de esa ciudad. Si la vida es una montaña rusa, estaba arriba. Tocaba bajar. Pues eso, en el camino a casa nos encontramos con las TA y nos dijeron que la mañana siguiente a las 7 de la mañana nos volvíamos a Tanggu, que había “no se qué problema que ellas no sabían”.

Aquí empezó la operación “NO NOS MOVERÁN” que consistía en: 1. No sin mi pasaporte y 2. Por mi madre que nos vamos a comer la compra de una semana en dos días y aquí no se tira nada. Como las TA no tenían ni idea de lo del pasaporte nos dijeron que le preguntáramos a Allen que es el de la oficina de Shandong. Le mandamos un mensaje a Allen y su contestación fue algo así como:  I’m sooo sooorry, me las he pirado de la empresa. Good luck on it. Ahí ya fue cuando llamamos al traductor que no se había enterado del percal, porque Kevin, para variar, no había contado nada del “problema” en la empresa. Entonces llamamos a Jackie. La conversación fue algo así:

Yo: Oye me han dicho que mañana (miércoles) me vuelva a Tanggu pero no me pienso ir sin mi pasaporte, que me lo dan el jueves.

Jackie: ¿Cómo que te vienes mañana? Bueno si quieres quédate a esperar por el pasaporte. ¿Con quién te lo fuiste a hacer?

Yo: Con Allen.

Jackie: Bueno pues dile a Allen que el jueves vas con él a recoger el pasaporte.

Yo: Jackie, illo, que el Allen ha dejao la empresa, que no te enteras.

Jackie: ¿Cómorrrrr? Espera que llamo a Kevin.

En fin, que al final nos quedamos, recogimos mi pasaporte y volvimos a Tanggu el viernes. En aquellos momentos ya sabíamos que algo gordo había pasado y que la oficina de Shandong se venía abajo. Volvimos a Tanggu en un viaje un tanto accidentado. Un bus que en teoría era directo (ya os he dicho que de verdad, la palabrita no la tienen en el diccionario) pasó a ser un trayecto en el que hicimos tres “enlaces”, uno de ellos tiradas en medio de la autopista. Me pasé medio viaje y no exagero oliendo una toallita porque de verdad el olor era insoportable y no es que yo sea una fisna. Por no hablar de otras asquerosidades. Después de ocho horas llegamos a destino con ganas de matar a alguien.

Cuando llegamos a la oficina Kevin nos ofreció su explicación con su inglés macarrónico. Que si se han ido los profesores, que si yo no sé por qué lo han hecho, que si querían más dinero me lo podían haber dicho, que se los ha llevado el Justin (el que no paraba de abrazarse al jefe y llamarlo hermano en la cena de empresa), que no los encuentro de verdad no les voy a hacer nada, que solo quiero saber por qué lo han hecho de verdad que no lo entiendo… En fin, realmente ahora mismo podría hacer una lista interminable de razones de peso por las que los filipinos podrían haberse ido.

A tener en cuenta: este fue un palo bastante grande para la empresa porque una de las guarderías ya había pagado un pastón por las clases de medio año y ahora no había profesor que se presentara. Nosotras le dijimos que si era tanto problema por qué no íbamos una de nosotras para esa guardería que había pagado. Su respuesta fue algo así como que ese mercado ya no era suyo y que no quería dejarnos allí con “aquella gente”. Yo no sé qué líos se traen aquí pero lo de mafia empieza a quedarse corto.

En fin, que por el momento nos quedamos en Tanggu y nos pasamos un par de semanas yendo a una guardería de allí al lado para dar alguna que otra clase y hacer que hacíamos algo. En todas esas Andy no estaba muy convencida con la compañía, cosa que tampoco me extraña. No me pondré a explicar la historia porque es muy larga. En resumidas cuentas no estaba muy contenta con la forma de hacer las cosas de la empresa, no hablaba nada de chino,  lo cual yo creo que empeora bastante cualquier situación normal aquí e impide crear cualquier tipo de vínculo bueno o malo con la gente de la empresa (con la que en aquel momento convivíamos a diario), también problemas con las fechas del contrato, etc.

Total, que se quería ir, la entendía y entiendo. Entonces su agencia le dijo que sin problema, le buscaba otra escuela y todos contentos. El caso fue que un día que fue a la entrevista con la otra escuela, aunque no hacíamos nada esos días, sí era día laborable y tenía que haber avisado y preguntado a la empresa, y solo se lo había comentado de pasada al traductor y el resto no se habían enterado. Su agencia decidió decirles que iba a dejar la empresa mientras ella estaba en Pekín y se armó la marimorena.

Yo considero que fue fallo de la inocencia de la chica de la agencia lo que vino a continuación. Hay que tener en cuenta que nuestro contrato tiene una multa de 5000 yuanes (unos 600 euros) si decides irte o rompes el contrato y a ver, partiendo de que son chinos, no iban a dejar que se fuera tan fácilmente y el hecho de ir a Pekín sin aviso previo rompía una de las normas del contrato.

Pues eso mismo fue lo que pasó. El profesor Cui, tan tranquilamente mientras estábamos poniendo los platos en la mesa, cogió y cerró con llave la puerta de Andy con todas sus cosas dentro. Yo, que soy muy inocente todavía a estas alturas, me pensé que era para asegurarse que hablaba con ella antes de que se fuera.

La situación era la siguiente: aunque antes de que llegara de Pekín nos dijeron que le dijéramos que se pensara bien si quería quedarse o irse,  cuando llegó no tuvo opción. El Cui la recibió con una intérprete que había contratado para la ocasión (el traductor no estaba) y sin ánimo de crítica, la intérprete dejaba mucho que desear. Creo que más bien era una china con cierto nivel de inglés. En fin.

El caso fue que las condiciones del pájaro (Profesor Cui) eran las siguientes: te vas o te vas y me pagas o me pagas. Y no solo me pagas la multa, me pagas esa cláusula del contrato que pone “5000 yuanes de multa y todas las penalizaciones económicas que la empresa considere necesarias”.  Nunca pensé que una frase tan general podría convertirse en algo tan específico: [sextuplica aquí la multa inicial]. Desayunos, comidas, estancia en el hotel, “formación”, desplazamientos. Poco más y le cobran el aire. Y esa noche no ponía pie en el piso de la oficina y dormía en otra habitación del hotel, a cargo de ella, claro está. Creo que nunca olvidaré el “GO. NOW.” de ese hombre que en teoría no sabía nada de inglés.

La multa la asumió su agencia considerando que el método había sido error suyo y pudo recuperar sus cosas al día siguiente. El traductor  (que además era amigo del pájaro), dejó la empresa al día siguiente cuando se enteró. Nos contó que la empresa no estaba en su derecho de haber hecho eso y que podíamos haber acudido a la policía perfectamente porque en primer lugar todavía no tenemos visado de trabajo (¡pero lo tendremos eh!) y seríamos “inmigrantes ilegales” con lo cual el contrato pierde todo su valor.  En fin, el caso es que por fin era libre. Fueron unos días bastante horribles y se dieron situaciones y momentos bastante fuertes.

Bueno, después de esta experiencia y teniendo claro de que si nos queremos ir mejor hacerlo sin dar señales, nos vinimos a Jixian, al norte de Tianjin.

El cuadragésimo tercero plan de la empresa era: Sara, Irene y sus dos TA (Cindy y Sunny, respectivamente) se van a Jixian a dar las demos  y cuando los padres estén convencidos Irene se sube a Shenyang con su TA a dar más demos mientras Sara se queda en Jixian dando clase. En junio son felices y comen perdices juntas en un piso en Tanggu y los filipinos las sustituyen en los coles en los que han estado. Sara en la guardería a la que habíamos estado yendo aquellos días (aquí) e Irene dando demos y clases todavía-no sabemos-dónde. Visto así puede parecer que nos utilizan de cebo y personalmente creo que sí, lo hacen.

Lo que realmente ha pasado: por una vez el plan se está cumpliendo, al menos de momento. Eso sí, siempre con pequeñas variaciones por el camino:

  1. De hotel en hotel y tiro porque me toca: cuando llegamos a Jixian vivimos dos semanas en un hotel (¡otro!). Para variar al principio solo serían tres días hasta que diéramos las demo. Después Irene se fue a Shenyang, pero yo seguía en el hotel. Nos encontraron un piso pero al final por unas o por otras salió mal y no lo alquilaron. Su conclusión fue que mi TA y yo buscáramos pisos pateando medio Jixian. Mientras lo hacía recordaba perfectamente mis palabras de la última entrada cuando decía que las ofertas incluían alojamiento y “ahorrarse la búsqueda de piso en este país me parece un lujazo”. Las vueltas que dan las cosas oye. En definidas cuentas, hasta que amenacé con que si no me daban un piso en tres días me plantaba y no daba clase, no se presentaron aquí los impresentables  (el taxista y el pájaro) y me buscaron piso. Encontraron uno bueno pero que estaba muy lejos de la guardería y como querían dejar el asunto resuelto en ese mismo día no quedaba opción y querían firmar y venga. Todo bien hasta que minutos antes de firmar nos levantamos y nos vamos con media agencia persiguiéndonos y agarrando al pájaro por la manga y tirando de él. Una vez en el coche me enteré que el propietario del piso no quería limpiarlo antes de que entráramos a vivir y que el profesor había decidido que era razón suficiente como para pasar de su cara. No sé si es una ofensa o qué, pero nos fuimos. Lo cual nos llevó a enseñarles el único piso que había visto de los mil que habíamos buscado y me había gustado, pero que era muy caro comparado con lo que hay por aquí. Lo cual viene a ser 250 euros por un piso de tres habitaciones.  Para ser sinceros, el piso es UNA PASADA. Cama de dos metros, televisión de plana de unha chea de pulgadas, salón enorme con ventanal… La verdad me sabía mal que el hombre fuera a pagar por un piso tan bueno pero después lo pensé y qué coño, llevo tres meses en un hotel. Finalmente aquí estoy escribiendo y tan feliz oye. El remordimiento tardó en írseme lo que tardé en deshacer mis maletas por completo por primera vez en tres meses.
  2. Han caído algunos por el camino: mi TA (Cindy) ha abandonado el barco. Y no ha sido culpa mía, lo prometo. Era algo que la verdad se veía venir desde hace tiempo.  A ver, pongámonos en contexto. Se trata de una chica china de 27 años pero que creo que realmente yo diría 21 años de una chica española. Por la edad no me refiero a que sea infantil porque yo tampoco soy una abuela sino que no sé, creo que nunca ha vivido situaciones en las que tenga que valerse por sí misma, sino que ha estado siempre al amparo de sus padres o su novio. A ver si consigo explicarme. A esta chica la empresa le dijo que se vendría a Tianjin solo para una semana y se volvería a trabajar a Shenyang, pero las cosas para variar se alargaron y llevaba aquí ya casi un mes.  A eso le sumas que se sentía como si hubiera viajado a la otra punta del mundo y se veía sola y sin familia, que la empresa le paga fatal (incluso comparado con los sueldos de aquí), que le mienten todo el rato diciéndole que volverá pronto, que tiene más responsabilidades de las que ella pensaba: creía que sería simplemente teacher assistant pero le ha tocado la búsqueda de piso, que si preocúpate de dónde se paga la luz, el agua, habla con el propietario (todo esto conmigo de ganchete ofreciendo apoyo moral), que está lejos de su novio… No sé, realmente para ella era todo un drama y desde su punto de vista la entiendo, además la empresa la trataba fatal y directamente le dijeron “si te vas me la pela, me la pela, me da igual si llueve o nieva….”. Lo siento pero tenía que hacer referencia a esa canción que no paramos de usar para situaciones varias. La verdad que no se merecía para nada el trato que le dieron. En cuanto a mí, hay menos extranjeros que chinos en este país y les sigue compensando tratarme bien para que no coja un día y me vaya. A las fuentes de ingresos hay que tratarlas bien oye. Recordemos que la empresa ahora mismo solo nos tiene a Irene y a mí hasta que vayan a Filipinas este mes, lo cual nos da cierto margen. Volviendo a Cindy, me dio mucha pena que se fuera porque habíamos congeniado muy bien y me lo pasaba genial con ella. Me ha encantado haber conocido tanto de su día a día, sus costumbres y su relación con su novio que tampoco es igual a las relaciones “occidentales”; además de contarle tantas cosas de España y cómo es la vida fuera de China. Creo que hemos aprendido bastante una de la otra.

Y eso es todo hasta el día de hoy. Sé que se me ha ido de las manos la entrada y se ha hecho demasiado larga. Quizás después de haberlo leído algunos se preguntarán cómo después de todo esto (algo censurado, por seguir las costumbres del país) todavía sigo en este empresa o directamente en China. La verdad, me han dado momentos muy malos, sobretodo al principio, pero creo que he vivido mucho más de esta forma que si llegara y me pusiera a dar felizmente clase en una guardería y ya está. También no quiero que nadie piense que esta es la norma en China. Es más no conozco a nadie que lo hayan mareado tanto como a mí y lo normal es eso, llegar y ponerse a trabajar en la guarde/cole que corresponda.

Sin embargo haber pasado todo esto es algo que valoro muchísimo, ver cómo son desde dentro, para lo bueno y para lo malo. ¿No es acaso eso lo que venía buscando? He visto cómo se hacen las negociaciones entre empresa y guardería, cómo funciona todo y las normas de cortesía  habituales entre ellos, asistido a comidas de negocios con invitadas que llevaban un collar que costaba más que mi pueblo entero y pasado el año nuevo con una familia china, también sé cómo sé cómo buscar un piso en China y todos los asuntos de los que me tengo que preocupar si algún día me toca volver a sacarme las castañas del fuego, he cometido errores que no volveré a cometer una segunda vez y eso es jugar con ventaja, he hecho turismo gratis (¡seamos positivos!) y en fin sé cómo se las gasta esta gente (la empresa).  Sinceramente creo que todo lo que he vivido me servirá de mucho en mi futuro en este país. Como me ha dicho cierta persona, es mi currículum.

Bueno esto, y todo lo que venga, que la aventura continúa :P

Cómo trabajar en China y no morir en el intento (parte I). El antes.

Aquí está. La entrada de cómo he llegado hasta aquí. Antes de comenzar a escribir esta entrada mi duda era si orientarla más bien hacia las oportunidades de trabajo en China como profesor/a de inglés o relatar mi propia experiencia. Finalmente me he decidido por una barreja. Creo que mi caso también puede servir de ayuda para que otros aprendan de mis errores.

El tema se dividirá en tres entradas:

Cómo trabajar en China y no morir en el intento (parte I). El antes.

Cómo trabajar en China y no morir en el intento (parte II). El después.

Cómo trabajar en China y no morir en el intento (parte III). Cómo leer un contrato chino.

Debo confesar que mi intención era escribir esta entrada cuando estuviera asentada definitivamente en algún lugar pero como parece que mi empresa tiene intención de hacerme recorrer el país de punta a punta, mejor cuanto antes.

Se aconseja  acompañar la entrada con un cafelito, té o gintónico en su defecto. Una vez listo, recuéstese en su silla o sofá y traslade su mente a julio del 2012.

Por esa época andaba yo recién licenciada pasando el verano en mi casa y superando como podía mi depresión post-Granada (suspiro). Era el primer verano de mi vida que estaba en casa y no trabajaba 30 horas diarias. Ese año entre el loureiro de mi madre y ponedora de copas en Pijenjo tenía lo suficiente para ser feliz cada día: sol, playa y la mejor compañía. También creía que tenía el plan perfecto para mi brillante futuro: me pasaría unos meses en casa disfrutando del único y simple placer de estar en casa y acabadas las Navidades me iría a la China feliz como una perdiz a aprender todo lo que no había aprendido durante la carrera (que no es poco). Muy fácil, así tendría tiempo para buscar oportunidades de trabajo en el gigante asiático después de verano y pasar más de dos meses con los míos, que ya era hora leñe.

Entonces, uno de esos días que el feisbuc está más aburrío que un cangrejo en un cubo se me dio por echarle un vistazo al grupo de TC1, una asignatura de chino de la facultad. Una tal Irene que de algo me sonaba pone un correo de una agencia de Barcelona que busca profesores de inglés en China. Habemus oferta. Enviemus currículum por si las moscas.

Estamos ya a 10 de agosto, hace calor y las ojeras me llegan hasta los pies. Es fin de semana y es la quincena fatídica. Le das una patada a una piedra y salen veinte portugueses y cuarenta madrileños. A partir del miércoles soy un alma en pena. Me acuesto de día, duermo hasta mediodía, como, me voy a duermo en la playa, loureiro y luego copas hasta el amanecer y vuelta a empezar. Ese día acababa de comer cuando llamó la agencia de Barcelona. Quieren la profesora y la quieren YA. Luego descubriría que ese YA serían meses, seis para ser exactos. Cosas de la vida.

Lo que vino después lo resumiré en unas cuantas líneas: agosto fue trajín continuo de envíame los papeles, ahora te decimos, dicen que mañana a las nueve tienes la entrevista, hazte un chequeo médico, nada más empezar septiembre te vas, hay otro chico vasco que también va con vosotras, sí sí los tres para la misma escuela, dicen que esperemos un poco, no os preocupéis en China todo funciona a este ritmo, tienes que ingresar el depósito del programa, solo falta el papel para el visado pero el que lo firma está de vacaciones, es que los chinos son muy desorganizados ¿sabes?, el que tiene que firmar para que te den el visado ya ha vuelto pero ahora no sabemos qué pasa, ya sabes cómo son los chinos y…zasca. La empresa china ha dejado de dar señales de vida y no sabemos por qué. Todo esto en medio de un me voy, no me voy exasperante y agotador. Un tira y afloja continuo, una montaña rusa. Ahora estoy segura de que era una introducción de lo que me esperaba aquí.

Total, que nada pasa, cambiamos de escuela, mismo proceso, entrevista, OK, papeleo. Estamos ya por octubre y yo con una fiesta de despedida a las espaldas, que mis amigos son muy previsores y no vaya a ser que me vaya yo de un día pal otro y no tenga fiesta de despedida, que menuda verjüensa hombre. A estas alturas el nivel de confianza en la agencia estaba en -10 y en China -100. En esta nueva empresa/escuela todo  parece ir bien hasta que resulta que de momento solo necesitan un profesor, los otros dos mejor para enero. Somos tres y solo cabe uno. Gana el que lleva más tiempo esperando: el niño vasco. Maletas y para China. Cuando llega aquí la agencia china que colabora coordinada con la española lo recibe y lo lleva a…la primera empresa, aquella que había dejado de dar señales de vida en octubre. Sí señores, aquella tan impresentable que nos dejó mas colgaos que un cuadro en la pared. A ver, que todo tiene explicación en esta vida: resulta que han ido a visitar las escuelas de ambas empresas y la primera les ha parecido más de fiar. A estas alturas de la película no me quiero imaginar cómo podía haber sido la segunda.

Mientras tanto en cuanto a mí, recuerdo que se me cayó China encima. Era todo tan inmediato y de repente faltaban meses. Estuve a punto de irme tantas veces en dos meses que no sabía dónde tenía la cabeza ya. Me preguntaron tantas veces cuándo me iba que quise irme solo para no escucharlo una vez más.  En el fondo luego piensas, a ver piltrafilla, ¿este no era el magnífico plan que tú tenías? ¿Disfrutar de la tranquilidad de tu casa por un tiempo? Una cosa es decirlo y otra es hacerlo. La tranquilidad aburre, más aún cuando no tienes nada que hacer. Pero como dice mi madre: sempre hai algo que facer. Y así sobreviví al invierno, tan difícil no era.

Continuamos con la historia: el niño llegó a la empresa y al final lo dejó por temas personales antes de firmar el contrato. Básicamente que para ser profesor de guardería a uno además de gustarle los niños tiene que ser una mezcla entre profesor y payaso y la verdad que tampoco todo el mundo está por la labor. Pero eso es ya otra historia.

Hasta aquí hemos llegado. En la próxima entrada contaré cómo llegamos a China y lo que aquí nos esperaba. Por último me gustaría dar un par de consejos para quienes esté pensando en venirse a China:

1)      En China hay muchas oportunidades de trabajo para aquellos que hablan inglés como profesores en guarderías o colegios. No es necesario ser nativo. Le das una patada a una piedra (no me gusta a mí esta expresión nin nada) y salen veinte guarderías. Sin embargo, opino que si nunca has estado en China, mejor vengas con una agencia. Te ayudarán con cualquier problema que pueda surgir con el contrato, piso, etc. Y yo no es por nada pero son chinos y lo más probable es que surjan problemas (de comunicación y culturales como mínimo). Opino que la agencia es obligada si no sabes chino, a no ser que topes con una empresa en la que tengan a alguien con un buen nivel de inglés y aún así la agencia puede serte muy útil como “protección”, lucha por temas del contrato, etc. Si has estudiado chino en la carrera y consideras que tienes un buen nivel para defenderte siempre puedes venir a Pekín a probar suerte y buscar trabajo desde aquí, si desesperas siempre estás a tiempo de pasar por la opción de la agencia.

Las ofertas que suelen ofrecer para los profesores están bastante bien y acostumbran a incluir alojamiento (ahorrarse la búsqueda de piso en este país me parece un lujazo), gastos del billete de ida (total o parcial) y seguro médico. Mi seguro médico es del 50%, no sé si suelen ofrecer cobertura completa. Si os ofrecen visado de trabajo mejor que mejor. Lo que se hace normalmente es venir con un visado de negocios o turista y luego cambiarlo aquí porque es más fácil tramitarlo desde aquí. Yo he venido con uno de negocios y ahora en teoría me lo cambiarán a visado de trabajo.

2)      Mi agencia era una agencia española que se coordinaba con una china (en realidad la china es de unos españoles también pero tienen la oficina aquí y gente china trabajando con ellos). Recomiendo ahorrar intermediarios y dinero. Es decir, contactar directamente con una agencia que trabaje desde China. Yo con la china estoy muy contenta y cualquiera que me escriba le paso la información sin problema. El precio del programa no me parece alto para el servicio que ofrecen y se han preocupado muchísimo desde que hemos puesto el pie en el país: recogida en el aeropuerto, ayuda con la compra de billetes de tren a la ciudad de destino, móvil para comunicarte con la empresa, asegurarse de que estamos satisfechas con el trato, alojamiento… y la tranquilidad de que cualquier cosa que te pase puedas llamarlos, que eso vale mucho especialmente los primeros días/semanas. Desde mi experiencia el tener a alguien chino que pueda hablar pelear temas de contrato y otras cosas que puedan surgir con ellos me parece muy importante. La agencia es también quien se encarga de buscarte la empresa y si no estás contento puedes cambiar hasta tres veces. Hablo de empresa porque aquí no es el colegio quien contrata directamente (al menos por lo que he visto hasta ahora en las guarderías) sino que lo hacen a través de una empresa.

Y eso es todo por hoy. Me gustaría que si alguien está trabajando en China como profesor de inglés o sucedáneo comparta también su experiencia para tener otros puntos de vista sobre el tema.

Un día en una guardería china.

La semana pasada empezamos la formación en una guardería y me gustaría explicar un poco la rutina que siguen los niños aquí. En primer lugar, tener en cuenta que estamos hablando de una guardería de ciudad y también de por qué no decirlo, una guardería para gente pudiente. La primera guardería que visitamos hace dos semanas era para niños de familias más humildes y bastante diferente la verdad. Ámbalas duas privadas. La mayor diferencia era que la otra no tenía calefacción, con lo que los niños eran más activos en clase (qué remedio).

En esta entrada contaré la rutina del jueves que fue cuando estuvimos todo el día en la guardería: 07:30-17:30. No me gustaría que nadie pensara que así es como funcionan las guarderías en general en China puesto que como he dicho la cosa varía bastante de unas a otras. Siempre dependiendo del money money.

07:30-08:00 los niños llegan al colegio. Van pasando por dos profesoras con linternas que les examinan la garganta y les dan una ficha verde o roja. La roja es para los niños que tienen que tomar algún medicamento.

La profesora de inglés -y por extensión nosotras- se dedica a saludar a los tropecientos niños (unos trescientos) uno por uno e intentar sacarles al menos un good morning. A esso y a sonreír, sonreír mucho. También hicimos algo similar en la primera guardería recibiendo a los padres según llegaban y cuando venían a recoger a los niños. Todo para tenerlos contentos. Aquí la profesora tiene también tarjetas con dibujos y algunos niños se paran para decir los nombres de las profesiones, los miembros de la familia…Todos los días las mismas tarjetas que corresponden con el vocabulario que cada nivel estudia en clase.

08:00-09:15 empieza la clase, cada una de unos 20 niños de edades comprendidas entre dos y seis años y un mínimo de tres profesoras. Dos que son estrictamente profesoras y una que va y viene y se encarga más bien de traer las comidas, etc. Me asignan una clase de tres años (las lunas) y aquí comienza la aventura.

Cuando llego los niños están desayunando. A medida que van terminando se van levantando y recogen su plato, se lo dan a la profesora, se lavan las manos y vuelven a su sitio. Luego llega el momento de jugar. La clase se divide entre los que juegan en las mesas o en la zona de juego. La zona de juego consiste en dos colchonetas grandes donde se quitan los zapatos y tienen lo típico: cocinita, piezas de gomaespuma para hacer castillos, etc. Nota: no ponen ni un pie fuera de la colchoneta. Los que se quedan en las mesas juegan con puzles, piezas de lego y similares. Mientras  juegan las profesoras se dedican a hacer manualidades en una mesa aparte: imprimir y pintar los días de la semana, plastificarlos…

09:15-09:30 pausa para beber agua hervida. Encienden la música e inmediatamente con la canción los niños entienden que tienen que parar de jugar, recoger todo, lavarse las manos y coger sus tazas para hacer fila y llenar su vaso de agua hervida (开水: kāi​shuǐ ). En China es muy común beber agua hervida porque “es muy sano” (se ve que va mejor para la digestión y elimina toxinas) y supongo que es una forma de asegurarse de que está libre de bacterias. Tras acabar se van levantando, lavan la taza y la dejan cada uno en su sitio.

09:30-10:30 hora de “leer”. Los niños se sientan en las mesas cada uno con un libro mientras van viendo los dibujos. Mientras tanto las profesoras hacen manualidades y otras cosas en otra mesa. Yo básicamente hacía lo que los niños, jugaba con ellos, “leía”, les enseñaba palabras en inglés… Se sabían los colores bastante bien y algunos nombres de animales. Mantuve conversaciones bastante interesantes con ellos que se basaban en adivinar lo que querían decirme y reaccionar más o menos así según la ocasión:

1. Contestar porque los entendía

2. Pedirles que me lo repitieran porque no lo había entendido para que me lo repitieran igual de rápido. Pasar a la opción tres.

3. Opción trampa: decirles ¿zhēnde? ¿真的? Que es algo así como ¿de verdad?. Entonces es cuando ellos contestan emocionados que sí, que de verdad.

A veces había alguna profesora cerca y me traducían alguna que otra cosa, así fue como finalmente pude entender a una niña que llevaba media hora diciéndome que le gustaba mucho algo y yo no sabía si me hablaba de aviones o de barcos. Al final me hablaba de esto:

La cabra más famosa de China.

La cabra más famosa de China.

Se llama Xi Yang Yang (喜羊羊) y es algo así como Hello Kitty, está por todas partes.

En algún momento sobre esta hora hacen una pausa para beber leche. Idéntico proceso que con el agua hervida.

10:30-11:00 nos habían dicho que los niños saldrían a plantar un árbol con motivo de un festival chino que había sido un par de días atrás. A mí me parecía extraño que todos fueran a plantar un árbol en el jardín teniendo en cuenta que vale, el parque-jardín es grande, pero estamos hablando de muchos niños… Efectiviwonder, allá salieron los niños de clase, se pusieron su ropa de abrigo, cogieron sus palas y sus regaderas y salimos al patio. La tarea consistió en hacer filas para ir en parejas a un árbol, tocar un par de veces con la pala en la tierra, foto y siguienteeee. Me hace gracia porque resume muy bien cómo funcionan muchas cosas en China, todo se hace de cara al público, más importante que ser feliz parece ser aparentar ser feliz y las paredes de los edificios serían de cartón si les dejaran.

Los niños vuelven del patio, se quitan una capa de ropa con la ayuda de las profesoras, dejan la ropa en su correspondiente armarito y se preparan para comer.

11:00-12:00 hora de comer: verduras, arroz y caldo. Recogen todo ordenadamente y luego hacen filas para salir a dar una vuelta en el pasillo mientras cuatro niños de la clase quedan ayudando a las profesoras a colocar las camas. Cabe señalar que tanto en mi clase como en la de Irene teníamos una profesora que hacía el papel de gritona mala (malísima) y otra el de buena. No sé si es casualidad (o no).

12:00-14:30 hora de la siesta: los más pequeños duermen dos horas y media de siesta y los mayores (6 años) dos horas.

14:30-15:00 Ahora es cuando vuelves a clase y acabas por morirte definitivamente de amor: todos en pijama, despeinados y con una cara de sueñito… para comérselos. Toman una fruta y peinan a las niñas. Mientras tanto ya llega la profesora de inglés: una chica rusa de Siberia llamada Siya.

Clase de inglés: por lo que voy viendo la enseñanza de inglés en las guarderías está bastante estandarizada y se utiliza prácticamente el mismo sistema en las guarderías de todo el país. Los profesores suelen ser extranjeros: muchos filipinos, rusos, españoles, húngaros… He visto de todo menos nativos, incluyéndome a mí misma claro. Las clases suelen ser de 30 minutos para estas edades. Se empieza por una introducción dónde se usan distintos TPR, repaso de vocabulario, canción, juego, introducción de vocabulario nuevo y canción de despedida.

¿Qué significa TPR? TPR, las siglas correspondientes a Total Physical Response, es una metodología que fue pensada para enseñar lengua inglesa y que se aplica también para enseñar otras lenguas. Se basa en intentar que los niños respondan físicamente a órdenes verbales. Un ejemplo de uso de TPR:

Profesor/a: Follow me (con la mímica correspondiente).

Clase: Follow you (con la mímica de respuesta).

Profesora/a: Listen to me (con la mímica correspondiente).

Clase: Listen to you (con la mímica de respuesta).

Es un método bastante útil para niños tan pequeños porque los mantiene activos y atentos haciendo que se interesen por la clase. Puede usarse con frases, canciones…Aquí os dejo un vídeo que lo ilustra bastante mejor que mis explicaciones:

¿Qué falla en el TPR? La creatividad. No permite que el niño cree sus propias respuestas y se basa en la repetición y memorización.

En las clases a las que he asistido he notado que en el momento que el profesor se sale un poco de la línea de la repetición, los niños se pierden o directamente se quedan petrificados. Fuera de lo que es ya el método en sí, en general los tienen acostumbrados a preguntas y respuestas específicas que memorizan una clase tras otra y he visto casos de:

P-How old are you?

C-I’m fine thank you , you?

P-How are you today?

C-Today it’s sunny.

No sé si se trata de un problema relacionado con el sistema chino que está muy basado en la memorización y repetición o del método TPR en sí. Probablemente sea una mezcla de las dos cosas.

Otro ejemplo: en la clase del jueves, la profesora, tras repasar el vocabulario de la familia, sacaba a uno de los niños y le preguntaba: where’s your mummy?; entonces el niño corría a señalar a su madre en una de las muchas fotos que había por las paredes. Hacia el final, uno de los niños señaló a su madre en una foto. El siguiente niño corrió y señaló a la misma madre. Inocente de mí pensé, vaya, dos hermanos. Luego, el tercer niño se levantó y señaló a la misma. Teniendo en cuenta las políticas de control de natalidad en este país… es de todo menos probable. La profesora me sonrió y continuó con la clase. A ver, no creo que los niños hubieran entendido la explicación en inglés pero en cada clase de inglés hay profesoras chinas que están para que a veces cuando los niños no entienden algo darles un empujoncito y explicarles algunas cosas en chino si es estrictamente necesario, así el profesor no tiene por qué explicarlo en chino –si puede- y los niños lo continúan teniendo como una figura inglesa. He visto también otros casos en los que han pasado este tipo de cosas y la profesora china ha estado más atenta y les ha explicado la diferencia y en qué se equivocaban. Es que si no entienden las preguntas, ¿qué sentido tiene?.

15:00 -16:30 hora de jugar, los niños se dividen en mesas y zona de juegos otra vez y cada uno a lo suyo. Las profesoras siguen haciendo manualidades en una mesa separada. En medio de este tiempo se dan unos veinte minutos de “clase” en la que los niños ordenan figuras por tamaños.

A ver, en general, la guardería es todo aquello que un niño podría soñar. Todo suelo de madera, las paredes decoradas con canciones en inglés, fotos felices por todas partes, colores, muchísimo material… No he visto una guardería tan buena ni en España en cuanto a lo que instalaciones se refiere. Eso sí…las profesoras ignoran bastante a los alumnos durante todo el día. En España esto no sería posible en el sentido de que los niños son más revoltosos y es más difícil mantenerlos “ocupados” pero estos niños son tan independientes y disciplinados que si mientras están jugando elevan un poco más la voz de lo normal, basta con que la mala gritona pegue un grito desde el otro lado de la clase. No me extraña que las profesoras tengan tiempo para decorar todo el edificio, ese y veinte edificios más. Eso sí, los padres estarán encantados viendo todas las fotos que sacan estas mujeres durante todo el día.

Yo la verdad me lo pasé pipa jugando con los niños todo el día. Se acabaron dando situaciones como cuando un niño monta una pistola de juguete, te dispara, te haces la muerta, le hace gracia y acabas en medio de un auténtico tiroteo dónde toda la mesa finge que te está disparando con el correspondiente estruendo. Y mientras tú piensas: dios mío creo que no estoy dando una imagen muy educativa en mi primer día. Mi integración fue tal que en un momento del día una niña, harta de verme sin juguetes propios y teniendo que jugar con los del resto, se levantó, cogió una caja y me dijo: toma, estos son los tuyos para que juegues. Como una más oye.

16:30-17:00 hora de irse. Los sientan a todos en semicírculo como para la clase de inglés y venga a esperar a que sea hora de irse a casa. Lo de “los sientan” es una forma de hablar: más bien los niños se levantan, cogen cada uno su silla y la ponen en el sitio EXACTO que les corresponde. Y digo exacto porque hay unos puntos en el suelo que marcan dónde debe estar cada pata de la silla. Y cuídate tú de no ponerlo en su sitio porque la mala gritona te estará mirando lista para atacar. La verdad que al principio de la mañana me pareció asombroso lo independientes que eran los niños para todo, ir al baño, organizarse… lo vi como algo muy positivo. Sin embargo, a lo largo del día una va observando que no hay lugar para esparcirse, jugar fuera de los límites establecidos, para la creatividad. Considero la disciplina necesaria sobretodo porque a medida que avanzan en la educación las clases serán más numerosas y es imposible dar clase en ciertas condiciones pero es que estos niños no tiene  oportunidad de salirse ni un poquito de lo establecido.

Los puntos bajo las sillas.

Los puntos bajo las sillas.

Tampoco quiero dar la idea de que era un ejército. Los niños son niños y eso no se puede cambiar (menos mal). También salen al patio a jugar y andar en triciclos, se pelean, lloran, le arrancan una hoja al libro del compañero, que no yo no he sido que ha sido fulanito…todas esas cosas que hacen los niños.

17:00 Despedimos a todos los niños y padres en la puerta. Bye bye elevado a trescientos.

Por último, que aunque el primer día no vi que tuvieran ninguna clase de lengua, matemáticas, etc. Lo cual es normal porque tienen 3 años. Sin embargo me gustaría contar que en la primera guardería se hicieron clases de muestra para los padres (algo muy típico aquí, sobre todo para las clases de inglés) y vimos niños de cinco años hacer operaciones mentales de suma y resta de dos cifras a la velocidad de la luz (esto tiene su explicación en el ábaco) y otros ejercicios de relacionar y memorización que personalmente consideré bastante complicados para niños de esa edad.

Bueno, esta ha sido mi experiencia con los niños hasta el momento. A ver qué me depara esta semana. Aquí os dejo una foto de los diablillos.

Clase

La clase de las lunas.

Oh España, qué bonito es París.

Tras mi primer mes en China, me gustaría escribir una entrada anecdótica acerca de lo que saben los chinos sobre España. Podría considerarse algo similar a una recopilación/ranking de las respuestas que recibimos cuando decimos que venimos de ese país al sur de Europa,  西班牙 Xī​bān​yá (España).

1. Fútbol.

Cómo no, ocupa el primer puesto. Nuestro querido opio para el pueblo deporte nacional gana por goleada. Es lo primero que nos dice TODO el mundo. Me gustaría decir que me sorprende pero va a ser que no. No tienen claro si somos África o Europa, pero se saben la alineación del Barça. En general conocen los dos equipos que monopolizan nuestra liga pero tampoco van mucho más allá.

Para muestra, un botón: nos hemos llegado a encontrar con un trabajador del hotel que se presentaba a sí mismo como Cristiano Ronaldo, con chapita identificativa y todo. He de decir que aquí es común ponerse un nombre occidental, normalmente inglés, y por qué no Cristiano Ronaldo oye.

2. Toros

Otra perla del orgullo nacional. El tópico por excelencia. Son muchos los que también lo mencionan y si no te enteras cuando te lo dicen, rápidamente se prestan a hacerte las representaciones que sean necesarias para que los entiendas. Cuernos a la cabeza y venga.  Esto la verdad que me molesta un rato largo, nunca he sido capaz de ver la tortura animal como cultura y evidentemente no me enorgullece que se me relacione con ello. No sigo que me enciendo y no quiero. :P

3. Flamenco

Suele venir en el mismo lote que lo de los toros, de hecho, la conexión es tal que aunque en chino tengan una palabra para flamenco por adaptación fonética (弗拉明戈 fúlā​mínggē), es mucho más común que se refieran a este baile como 斗牛舞 dòu​niúwǔ  (literalmente “el baile del toreo/las corridas de toros”).

Como chicarrona del norte que soy, he de admitir que a una le molesta un poco esa idea generalizada entre los extranjeros de que España es el Sur. De todas formas, esto ya me gusta más, el flamenco es simplemente precioso, todo un arte digno d’admiráh.

4. Vino

Aunque por lo que he visto aquí beben más vino de Sudáfrica o Francia (el chino está tan bueno como el vinagre), sí se conoce a España por su buen vino. Aunque en el supermercado no tengan una gran variedad, de vez en cuando se ve alguna marca española, sobretodo tintos.

5. Pésima situación económica

No es que sea lo primero que nos digan cuando nos conocen (¿España? ¿Oye allí lo de encontrar curro, está la cosa fatal no?). Tampoco es eso. Sí ha salido en alguna conversación y son conscientes de la crisis económica que nos afecta a Europa en general.

He de decir que así como son conscientes de nuestra crisis, son muy conscientes de su situación como potencia mundial and they love it. Se suelen situar a sí mismos en primera o segunda posición. Una vez nos dijeron que claro, eran segundos porque la primera potencia era Rusia, ole tú.

Bueno, como podéis ver lo que más se conoce de España son básicamente nuestros típicos tópicos que también son bien conocidos en los países europeos.

En el fondo tampoco les podemos culpar: si a nosotros nos preguntan por China lo primero que se nos viene a la cabeza son cosas como el arroz, los palillos, la muralla…y claro que China es eso, pero es eso y mucho más.  Además solemos meter en el mismo saco y confundir a coreanos, japoneses y chinos, que tienen  de parecido lo que yo de rusa.

Por último, para ver un poco el otro lado, cuando mencionaba que me venía a vivir aquí, las primeras reacciones eran casi siempre las siguientes:

-Vas a comer un mundo de arroz.

-Uf, qué mal lo vas a pasar, los chinos son muy cerdos.

-A ver cómo llevas lo de la contaminación (soy asmática), que dicen que es horrible.

A lo que ahora contesto:

-Sí, a pesar de ser una amante de la pasta en general, estoy harta hartita del arroz y los fideos.

-Efectivamente, son unos auténticos cerdos (con todo mi respeto y siempre desde el punto de vista de mi cultura occidental). Si pudiera enviaría una legión de madres españolas a enseñarle un poco de modales en la mesa a esta gente.

-Lo de la contaminación lo llevo bien a nivel salud (en unos años hablamos). Me he prohibido a mí misma buscar los efectos que tiene en la salud, ya se sabe que la ignorancia… Luego a nivel no ver el sol me voy acostumbrando. Los días grises no molan nada pero es lo que hay. Londres también era gris, no tenía mar y salí viva de allí.

He de admitir que lo que no llevo tan bien es el clima seco mezclado con la contaminación o lo que sea que me afecta. Me tengo que dar baños en crema hidratante en un país en el que no encuentro una crema hidratante decente y la electricidad estática está alcanzando niveles excesivos. Ahora mismo soy una mezcla entre Krusty el payaso y Tormenta.

En fin, en cuanto a los tópicos, para eso estamos aquí, para hacerles ver que somos mucho más que fútbol, toros, vino y flamenco. Que somos diferentes de norte a sur y de este a oeste, y esto es algo que además tenemos en común con ellos. Aquí según la provincia a la que vayas tienen costumbres bastantes distintas (y en ocasiones lenguas, que ellos prefieren llamar dialectos). Todo eso con dificultades añadidas como que la cuenta del banco no es válida al cambiar de provincia y te cobran comisión aunque sea el mismo banco, o que es muy caro llamar a números de teléfono de otras provincias, casi igual que si llamaras a un número extranjero.  Esto nos lo explican de una forma muy divertida en esta entrada de En tierra de hielo y fuego, un blog de una pareja vasca (esto me lo he inventado, véase comentario para mayor información :P ) española con el que me río muchísimo.

Por supuesto, fuera de este ranking, también hemos escuchado auténticas barbaridades como si nuestro país tiene mar o no u Oh España, qué bonito es París.

China: cuando la hospitalidad alcanza límites insospechados

Tras casi dos semanas viviendo en China ha llegado la hora de hacer una entrada sobre esos locos bajitos.

He de decir que creía (qué inocente) que mis años de carrera y mis asignaturas de cultura china además de lo aprendido de manera independiente me tenían bien preparada para lo que me esperaba en este país, por lo que el famoso shock cultural sería flojito. ERROR. Es posible que haya influido el hecho de que hemos llegado y nos hemos introducido de lleno en su cultura, esto es: nuestra llegada ha coincidido con las celebraciones del año nuevo chino y la empresa para la que trabajaremos nos ha acogido casi como si de una familia se tratara.

Tras aterrizar e instalarnos en el hotel, Irene –compañera de aventuras, desventuras y surrealismos varios- y yo pasamos el fin de semana en Pekín.  Podría pasarme horas explicando sin parar todas las cosas que me llamaron y llaman cada día la atención y a las que ya me voy acostumbrado, pero les dedicaré solo un párrafo:

Los guantes incorporados en las motos eléctricas, esa facilidad para escupir en la calle y diversos lugares públicos (sintiéndolo mucho a esto no me acostumbro ni puedo, veo a los hombres chinos como bancos de flemas con piernas, doy saltitos  y tengo escalofríos del asco cada vez que los escucho cargando y disparando), el hecho de que se sorprendan -y a veces asusten- al ver a gente occidental incluso en ciudades grandes como Pekín (y se te queden mirando descaradamente), que te pidan fotos con sus hijos como si fueras una atracción turística o en su defecto te saquen fotos a escondidas, que te paren por la calle simplemente para hablar contigo y te pidan tu correo o número de QQ (especie de messenger chino) como si de un viejo amigo se tratase, los baños no europeos (es decir, los agujeros en el suelo), el regatear hasta para comprar un móvil, las comidas entre una sinfonía de sonoros sorbos y eructos espectaculares, que cuando conoces a alguien la pregunta que sigue a de dónde eres sea cuánto cobras al mes, su maravillosa sinceridad y el poco problema que tienen para llamarte gorda y un largo etcétera.

Las motos con guantes

Guantes motorizados

Tras visitar un poco Pekín el fin de semana con unos amigos que están viviendo allí, nos vinimos para Tanggu, en Tianjin, a una hora en tren. Allí nos recibió la compañía que es quien lleva la coordinación de los profesores de inglés en los colegios y guarderías en distintas provincias de China. Estaremos en Tanggu hasta Marzo, cuando comenzaremos a trabajar en otra ciudad. La experiencia aquí nos está viniendo muy bien para espabilarnos con el chino y ver más de cerca su cultura.

La misma noche del día que llegamos, y quien dice noche dice cinco de la tarde, fuimos a una cena de empresa y ahí vivimos en nuestras propias carnes un aspecto muy importante de su cultura y del que me gustaría hablar en esta entrada: el arte de comer y beber.

Beber: los chinos tienen un licor muy fuerte llamado baijiu  (百酒) que significa literalmente “licor blanco” y tiene unos 52 grados. Para mí es algo parecido a nuestra querida aguardiente blanca, con la diferencia de que nosotros le echamos unas gotitas al café o nos mandamos un chupito “digestivo” y ellos se bajan unas cuantas botellas durante la comida. Como se fora agua, nunca tal vin. Luego acompañan la cena también con cerveza y a veces vino tinto, pero eso , para ellos “no es alcohol”.

Inciso: desde aquí todo mi respeto y admiración hacia Irene que en la primera cena se decidió a probar el baijiu muy educadamente y tuvo que hacer unos cuantos brindis con el licor  del demonio. Afortunadamente para su hígado después pudo cambiarse al vino y la cerveza. Para mí el recuerdo del olor del aguardiante fue suficiente para decidirme a comenzar con el vino tinto, un poquito más suave.

Podría decir que a lo largo de la cena ese día se hicieron tranquilamente y sin exagerar una media de un brindis cada 3-4 minutos y que  la cena duró 3 horas. Hagan sus cálculos señores, no salimos de allí rodando y cantando clavelitos porque Confucio no quiso… Para nuestro alivio a última hora se relajó algo la cosa.

¿Y por qué tantos brindis?. La mayor parte de las veces no brindan solo por el simple hecho de brindar sino que suelen decir la razón acompañada a veces de un breve y emotivo discurso y también a quién va dirigido el brindis: por el año nuevo, por la prosperidad de la empresa, por las dos profesoras nuevas, brindo con mi amigo, brindo con mi jefe para que ganemos dinero y prosperemos… brindo conmigo mismo si hace falta vamos. Se hacen muchos brindis generales pero también brindan en pequeños grupos por diferentes motivos. Cuando son brindis de un grupo específico una más que ofenderse si no brindan con ella, suspira aliviada.  Además, según el brindis ellos te marcan si tienes que acabar la copa, beber la mitad o un poco. Acho, que no hay forma humana de librarse.

Tenemos que tener en cuenta que  a ver, no es que sean unos borrachuzos, que también, sino que para ellos beber forma parte de su cultura y así te lo dicen. En los negocios es también muy importante el hecho de ser un buen bebedor y es en la mesa dónde se realizan y tratan los temas de negocios. Sí, con la borrachera encima se toman las grandes decisiones en este país.

Aquí os dejo un par de enlaces que hablan sobre el tema de la bebida en china:

“Los días sin el vino son como los días sin la luz del sol”. Li Bai, famoso poeta chino.

“A los ojos de los chinos, el licor es un medio de comunicación”

Comparación entre la cultura del alcohol china y occidental Fuente: http://spanish.china.org.cn

Esto último de el alcohol como medio de comunicación no es la primera vez que nos lo dicen: que con el alcohol seremos más felices y podremos abrir nuestro corazón y comunicarnos mejor entre nosotros. Hombre razón no les falta, pero una cosa es soltarse y otra muy distinta non remenxer a lengua.

Para negociar en China hay que saber beber Fuente: http://globalasia.com

Doy fe de lo dicho en este segundo artículo y de lo importante que es para ellos en este sentido, además que desde el primer día nos explicaron que aquí el mundo de los negocios funcionaba así y los tratos se hacían con el estómago bien lleno entre brindis y brindis.

Por último, aunque al principio parecía que querían emborracharnos día sí y día también (la cena del primer día fue el principio de otras muchas), poco a poco vamos entendiéndolos un poco más y viendo que de verdad les alegra poder brindar contigo y les sienta mal que no lo hagas. Aunque afortunadamente para nosotras, han acabado entendiendo que no puedes llevar su ritmo y beber como una esponja todos los días y ya nos traen zumo de naranja a las cenas. Ayuda que seamos mujeres, todo sea dicho.

Y digo nos traen porque aquí además es típico que uno se compre la bebida y se la lleve al restaurante. Y ahí van ellos todos contentos con sus botellas de baijiu, sus cajas de cervezas, sus botellas de vino… Visto desde nuestro punto de vista es como si les dejaran hacer botellón en el restaurante, un chollo.  Eso sí, aunque bebamos zumo, de vez en cuando accedemos a beber un rato con ellos porque como decía es de buena educación y les alegra que bebamos y en consecuencia según ellos seamos felices. Tampoco es cuestión de ofenderlos todo el rato, ¿no? . :D

Comer: un tanto de lo mismo. Se preocupan muchísimo de que comas y a menudo te repiten que lo hagas. MUY A MENUDO. Se les nota que se sienten también más relajados cuando lo hacemos. Si te crees que tu madre es una pesá cuando llevas invitados a casa, ahí es nada. Creen que comer al igual que beber te hace estar feliz y como personas hospitalarias que son, hacen TODO LO POSIBLE porque comas. Puede llegar a ser muy agobiante si llegas a China por año nuevo y sales a cenar fuera cada día con una familia distinta y gente nueva (la gente nueva es menos comprensiva y más pesá para que comamos).

No miden, la verdad. Además, creo que una persona que sea un poco especial con la comida lo pasaría muy mal porque la dinámica es la siguiente: ponen un plato en la mesa, la extranjera lo tiene que probar primero, te dicen “come” unas diez veces, no importa que estés comiendo otra cosa, esperan a verte comer lo que te han mandado comer, aún no has tragado cuando ya te están preguntando si está bueno y pidiendo que comas más. Exhausting. Esto se repite no solo con cada plato nuevo sino en cada momento que apoyas los palillos en el plato más de dos minutos.  Vamos, que me salen los fideos por las orejas.

Esto me ha hecho pensar mucho también que cuando ellos vienen a España o cualquier otro país occidental, se ponen los platos en la mesa (muchos menos platos de los que se ponen aquí) y nadie les invita a que coman tantas veces, se deben de sentir bastante cohibidos o deben de pensar que somos unos maleducados.

Como decía, se preocupan también mucho de que te gusten los platos. En una ocasión cocinamos para ellos  comida española y fue gracioso ver en ellos la reacción que ellos esperan en nosotros cuando comemos su comida: en cada plato que probaban nos decían lo bueno que estaba y nos daban las gracias repetidamente. Luego al final de la cena nos dijeron lo felices que estaban. He de decir que al principio a nosotras nos agobiaba un poco que nos preguntaran a menudo si éramos felices (luego una llega a casa, se plantea si de verdad es feliz, filosofa sobre el significado de la vida…). Ahora es de lo más normal y sin más, cada día les decimos que estamos felices como perdices después de comer para que se queden tranquilos.

Hasta aquí un poquito de la cultura gastronómica de este país. Me gustaría remarcar que hablo de mi experiencia personal y solo llevo dos semanas aquí. Hablo del grupo que nos ha acogido en especial (la empresa) y quizás no sea tan exagerado en general y además está el plus de que estamos en fiestas. Probablemente cuando lleve más tiempo comprenda muchas más cosas y pueda explicarlo de otra forma.  Aquí queda escrito con los ojos de hoy.

Como anécdota para que veáis lo hospitalarios que son, un día les dijimos que habíamos leído que los chinos solo toman de media unos 125 gr de chocolate al año (¿estamos locos o qué? 0_0). Le comentamos que nos extrañaba y nos dijo que el chocolate engordaba. (Claaaaro, los veinte platos para cenar, el arroz y todas las salsas son ideales para una dieta equilibrada, además de los ya habituales resopones). El caso es que al día siguiente como regalo de fin de año teníamos ya una caja de bombones cada una. Luego fuimos a casa de otro de los jefes a cenar y allí la familia nos regaló otra caja de bombones de chocolate que vamos se puso encima de la mesa y todo el mundo cogió un poco. Con lo cual no se nos pasó por la cabeza coger y con todo nuestro morro y llevarnos la caja para casa. ERROR. Al día siguiente lo primero que nos dijo el jefe en la cena fue si no nos había gustado el chocolate que nos habían regalado, porque no nos lo habíamos traído para casa. 0_0

Hace poco también tuvimos otra anécdota con la comida. Una de las pocas cosas que compramos en el súper son los yogures porque siempre comemos fuera o pedimos a domicilio pero los yogures para mí al menos son básicos. Al jefe le hacía mucha gracia porque ellos no acostumbran a comerlos. Pues en una de las cenas, precisamente el día que les cocinamos comida española, ahí se presentaron los invitados con una caja de yogures igual a la que nosotros tomamos y nos dieron uno a cada una y nos “obligaron” a tomar uno con ellos antes de la cena (lo de que son para después creo que no lo entendieron). :)

Por último os dejo una canción que habla de lo guapas que son las mujeres españolas, de como todo el mundo las adora y quiere estar a su lado. Nos preguntaron si teníamos algo similar hacia la gente china pero me temo que no…

美丽的西班牙女郎: Las hermosas chicas españolas

Con mis rutinas a China

Había soñado con escribir esta entrada antes de soñar con tener un blog. Recuerdo conversaciones en primero de carrera hablando sobre irme a China cuando acabara. Y aquí estoy.  Ahora que ha llegado el momento no me lo creo y me tiemblan las manos.

Cuando en octubre mis planes de irme a China se aplazaron tantísimos meses rompieron definitivamente, metí todos los sueños en un cajón. Guardé todas las ilusiones y les dije que se estuvieran quietas y no dieran la lata hasta que hubiera llegado el momento. Hoy he vuelto a recogerlas, y ahí seguían, temblando de los nervios y listas para volver a la carga. Igual de bonitas que el primer día. Algo asustadas, pero vivas.

Cuando en octubre mis planes de irme a China se rompieron, volvía a casa después de cinco años fuera. Cuando volví a casa después de cinco años fuera, mi casa no parecía mi casa. Que en casa nada cambia, que todo sigue igual…eso dicen los que vuelven de vez en cuando, pero no los que vuelven para quedarse. Eso decía yo.

En estos meses he aprendido a estar en casa. He aprendido a decidir mi rutina. He aprendido que las cosas pequeñas son las que te salvan la vida, y nadie más que uno mismo es el responsable de decidir por qué cosas quiere ser salvado.

Un solo café y un par de sonrisas me han llegado a salvar el día, enterito. Otras veces los paseos por la playa, en los que acostumbro a tomar grandes decisiones. A veces incluso el gimnasio. Muchas, muchas, muchas veces han sido mis sobrinas: berberecho, garabullo y pitiño. Todos los martes me la salvaban mis niños del voluntariado. A menudo mis amigos, la mayor parte de las veces sin ellos saberlo.  Me salvaba cada minuto que le dedicaba al curso más molón. Me ha salvado huesitos, de todas las maneras que se puede salvar a una persona. Me salvó este blog. Me salvaron los reencuentros granadinos, cargaditos de amor. Me salvaron las sonrisas, las lágrimas de risa y las sorpresas bonitas. Me salvaba la sonrisa de mi abuela. Me salvaron los proyectos que he empezado y que dejo a medias para algún día terminar, o no. Hoy me salvará Barcelona y el viernes China.

Y ahora sí, empieza mi año nuevo, vida nueva.

Aquí dejo un vídeo que descubrí a través de un amigo loco y está rulando ultimamente por las redes sociales. En mi opinión define perfectamente la aventura de la vida y está lleno de verdades verdaderas.

¿Te atreves a soñar?

Mi terapia de los martes

Aviso para navegantes, hoy toca una entrada algo más personal y ñoña. Avisados quedan.

En noviembre tomé una de esas decisiones que en cuanto las tomas sabes que deberías haberlo hecho mil y un años antes. Tenía saqué tiempo para eso que nunca nos parece tener tiempo. Me hice voluntaria. Siempre había figurado en mis listas de must do y algún que otro año entre los propósitos de año nuevo, pero ahí se había quedado hasta entonces, esperando a ser tachado en algún momento.

Me considero una persona a la que le gusta ayudar a los demás: le cedo mi sitio a abuelitos, no tan abuelitos y embarazadas en el autobús, ayudo a subir maletas en las infinitas escaleras del metro, reduzco la velocidad en los pasos de cebra…ese tipo de cosas que ayudan a que este mundo sea un mundo mejor. Vamos, que no soy un orco.

Para ser una persona “a la que le gusta ayudar a los demás”, la verdad es que nunca había “hecho algo de verdad por los demás”. Esto último lo escribo entre comillas porque ser voluntaria me ha hecho ver que más que hacer algo por los demás, uno hace mucho muchísimo por uno mismo. En la relación que se establece, para mí es el voluntario quien sale ganando en un sinfín de aspectos. Que sí, que suena a tópico-típico de captador de voluntarios, pero que os lo digo yo que es verdad verdadera, promise.

Una vez tomada la decisión no hizo falta buscar mucho para encontrar una asociación llamada “Fundación Secretariado Gitano” que necesitaba profesores para apoyo escolar en mi provincia, Pontevedra. Desgraciadamente nunca hace falta buscar mucho para encontrar gente que necesita ayuda. En su página web podéis ver de qué forma ayudan a la integración de la sociedad gitana y de qué forma podéis ayudar vosotros. Tienen sedes practicamente por toda España por si a alguien le interesa la opción del voluntariado.

A lo que íbamos. Me encantan los niños así que allá me fui. Tras una pequeña “entrevista” empecé a colaborar con ellos todos los martes dando clases de apoyo. El primer día aluciné, los niños llegaban corriendo y abrazaban a todas las profes  llenándolas de besos. Luego estaban emocionados por tener una profe nueva y no paraban de preguntarme cosas. Quizás sea algo normal, pero para mí transmitían un cariño especial desde el principio. Cierto es que estoy acostumbrada a unas sobrinas que regalan besos unicamente en ocasiones especiales véase la alineación de los planetas.

Solo me queda decir que estar con ellos ha sido mi salvación de los martes, mi terapia. He tenido martes que parecían lunes y al llegar allí se transformaban en domingos felices. Cada vez que entraba por la puerta todos se giraban para saludarme con una sonrisa o se levantaban para darme un abrazo. Me han hecho reír mucho con sus historias y sus preguntas sin filtro. Me lo han agradecido mucho y de muchas formas.

Ayer me tocó despedirme, y las despedidas, al igual que las divisiones de tres cifras, no son nada fáciles.

He decidido copiaros la pequeña carta de Ainhoa, una niña con la que conecté especialmente desde el primer día y que a mí me ha llegado al corazoncito:

“Hola Sara, soy Ainhoa. Estoy muy orgullosa de haberte conocido. Aunque estuve poco tiempo contigo, te doy las gracias por todo lo que has hecho por mí. Cada martes que venías y te daba un beso. Espero que encuentres un buen trabajo en China y que encuentres amigos como nosotros. Cuendo estés en España ven a visitarnos por favor. Te quiero.”

Aquí os dejo una foto con algunos de los diablillos y diablillas:

FSG

Si tenéis la oportunidad de realizar un voluntariado, del tipo que sea y aunque sea poco tiempo a la semana/mes/año, os lo recomiendo. A veces también es bueno realizar actividades nuevas, fuera de nuestro “círculo habitual” y poder desconectar haciendo algo que te gusta. Te carga mucho las pilas y pone guapas a nuestras rutinas.

Cursos molones para supertraductoras

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He decidido hacer esta entrada para hablaros sobre un curso a distancia que he hecho hace poco con Educación Digital y que me ha encantado y enamorado más si cabe de esta nuestra profesión y de la buena gente que en ella trabaja. El curso está impartido por Rocío L. García y Lola Gamboa. Muchos de vosotros ya las conoceréis porque son las fantásticas organizadoras del encuentro del año, el #ETIM12, que se celebró en Málaga el 1 de diciembre. En esta entrada os explicaré un poquito de qué va el curso:

Traductores 2.0

Curso de herramientas 2.0 para traductores e intérpretes

Aquí os dejo esta imagen que resume un poco el contenido:

Traductores2.0

Empecemos por el principio. Llevaba ya varios días viendo el curso “anunciado” en las redes sociales, pero como suele pasarme no me decidí hasta el último momento. Creo que fue Oliver Carreira quien tuiteó que quedaban un par de plazas de última hora y dije: esta es la mía. Qué euros tan bien invertidos.

Me incorporé cuando el curso acababa de empezar. La primera semana era de bienvenida y en ella se matizaban algunos aspectos como por ejemplo qué correo utilizaríamos para el curso, el uso de un buen antivirus y algunas actividades para conocernos mejor. En la plataforma virtual que utiliza Educación Digital cada una tenía que de darse de alta y crear un “perfil” describiéndose a sí mismo. Para conocernos un poco todas,  y digo todas porque éramos todas toditas chicas (ya sabemos cómo va eso de los porcentajes en traducción de los que hablaba hace poco Xosé Castro…) hicimos una especie de trivial  con preguntas sobre el resto de las participantes acerca de la información que cada una había dado para describirse. En el curso éramos 20 chicas y había de todo, gente que lleva muchos años en la profesión y continúa formándose, gente que todavía está estudiando traducción o que ha acabado hace poco… Todas con muchas ganas.

En el curso empezamos por definir nuestra presencia en la web 2.0. Acostumbramos a estar presentes en distintas redes pero a menudo no nos paramos a pensar cómo queremos enfocar nuestras cuentas y de qué manera utilizar qué redes según para qué cosas. La realización de un mapa virtual de nuestra presencia en la red nos sirvió para situarnos un poco, saber dónde estábamos y a dónde queríamos llegar. Creo que todas al final nos hemos dado cuenta de la gran evolución que hemos dado y utilizamos a menudo distintos recursos que hemos aprendido.

La dinámica de trabajo durante el las seis semanas que duraba el curso era la siguiente: cada semana se dedicaba a una temática y se realizaban distintas tareas relacionadas entre sí por un tema central. Estas tareas podían ser la realización de alguna actividad con algún programa o recurso nuevo para así aprender a utilizarlo, reflexionar y debatir sobre algún tema,etc. Además, los viernes, se realizaba un webinario con los colaboradores del curso: Alicia Martorell, Oliver Carreira, Rai Rizo, Clara Guelbenzu, Pablo Muñoz y Alejandro Moreno-Ramos (Mox), que será el último webinario que tuvo que ser aplazado para este lunes. Con semejantes “ponentes” podéis haceros una idea de lo bien que nos lo pasamos y lo mucho que aprendimos. Además los webinarios eran la forma perfecta de complementar los contenidos de cada semana y hacer algo todas “juntas”. Si estáis interesados en saber un poquito más sobre ellos, en tuiter utilizamos el hashtag #trad2 y ahí podeis ver todos nuestros tuits de cada viernes. Los temas fueron muy variados y completos: interpretación, búsqueda de clientes, documentación 2.0, visibilidad…

Por último, lo que más me gustaría resaltar, además de los mil y un recursos nuevos que he conocido, programas fantásticos, consejos que he recibido, cosas que hemos compartido… es lo bien montado que está: desde el principio se fomenta mucho la unión en el grupo y la participación. Traductores 2.0 va mucho más allá del “típico curso a distancia”: te obliga a estar pendiente cada semana de los nuevos contenidos y tareas por hacer, a dar tu opinión, trabajar en equipo…

Todo esto y la gente que en el ha participado ha hecho que sea genial y que además de aprender me lo haya pasado pipa.

Solo me queda dar las gracias a las tutoras y a todas/os los que habéis colaborado en el curso, ha sido un auténtico placer :)

2012, como el año que fue

No podía dejar de hacer una entrada para despedir el 2012 y dar la bienvenida a 2013, lo cual no puedo hacer sin mencionar el clásico de Mecano.  Se supone que estas fechas son para reflexionar, hacer el balance de lo bueno y maloechar la vista atrás para ver lo que hemos conseguido en el año que se nos escapa y fijarnos nuevos objetivos para el año que entra.

Siendo sincera, hasta ahora el cambiar de año no era una cosa que tuviera demasiado significado para mí. Cuando se es estudiante el año se convierte en el curso escolar y un año nuevo no significa nada más que tacharás una y mil veces la fecha en tus apuntes a partir de enero, y que el temido febrero se acerca. Si te ves con ánimo añades un par de propósitos nuevos a la lista del estilo “prometo no tomarme cuatro tabletas de chocolate una tras otra” o “no más kebabs al volver de fiesta ni clases de reenganche” y prou. Al menos eso significaba para mí hasta el momento.

En cuanto a eso del balance, los logros, las alegrías y las penas…En lo académico, he terminado la Licenciatura de Traducción e Interpretación: con muchas horas de biblioteca, cafés, trabajos, interpretaciones, glosarios, noches sin dormir…pero también con muchos viajes, mudanzas, alegrías y gente buena. Profesionalmente, avanzo poco a poco, pero con paso firme. Personalmente, ha sido un año en el que creo que he ganado mucho, mantengo a los grandes amigos aunque a muchos no los vea tanto como quisiera y he aprendido mucho de los que han llegado para quedarse.

Al contrario que todos los años, este no tengo propósitos nuevos que añadir a mi lista. Aunque me propusiera algo ahora mismo, si todo sale bien, mi forma de vida cambiará tanto dentro de un mes que no sabría qué poner. No tengo más propósito que hacer que todo salga bien y seguir aprendiendo allá a dónde vaya. Eso y lo que me digo todos los años, reír más que el anterior. No me ha ido nada mal hasta ahora y me lo estoy pasando muy bien en esta aventura que es llaman vida.